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domingo, 4 de octubre de 2009

La historia de mi PC (1ª parte)

TRON, como así fué bautizado mi PC (el hostname) en honor a la película de Disney cumple ya 8 añitos. Dicen que un año de un perro se corresponde con siete años de un ser humano (seguramente esto no tenga ninguna base científica y sea otra de tantas leyendas). Siguiendo con el símil un ordenador por cada año nuestro pasarán diez para él.

Características iniciales.

Cuando lo compré en 2001 me costó junto con el monitor, la tarjeta de sonido y un juego de altavoces surround (4 altovoces + subwoffer), 250.000 pts justitas. Traía:

  • CPU Pentium IV a 1,4 Ghz.
  • 512Mb de RAM.
  • Tarjeta gráfica GeForce 4 de 64MB.
  • Disco duro de 60GB a 5400 rpm.
  • 2 puertos USB 1.1
Como podéis ver todo un maquinón para aquella época. Estuve mucho tiempo buscando por Internet, consultando catálogos de componentes, comparando precios, haciendo configuraciones, etc y ya tenía decidida la combinación perfecta de componentes y dónde comprar cada uno. Me pasé por el Media Markt  y se fué todo a la porra.

Cambio de planes

Dio la casualidad de que me encontré con un clónico que tenía prácticamente la misma configuración que estaba buscando. Misma placa, tarjeta, memoria, etc, excepto la CPU que esta era un poco más lenta y la caja, menos vistosa aunque muy robusta (y pesada). Eso sí, me ahorré unas 40.000 pts que me ayudaron a pagar el monitor 19" (CRT por supuesto). Es un 80Hz y que hoy en día sigo utilizando como monitor secundario.

Aunque claro, el ordenador en estos últimos ocho años ha sufrido varias transformaciones y alguna avería sin importancia eso sí.

La primera, la fuente de alimentación. Aunque no se puede de hablar de avería propiamente dicha si no de una degradación de su funcionamiento. Hacía un
ruido tremendo el ventilador, y aún limpiándolo y engrasándalo al poco tiempo volvía a las mismas, sobre todo cuando apagaba el equipo después de haber estado varios días en funcionamiento y lo volvía a encender.

Primeros cambios.
Con el punto de mira en la ventilación y el ruido.

Así que aproveché a sustituirla por una mejor que estuviera preparada para tener el equipo siempre encendido:

  • Mayor potencia, 400W (para poder añadir más discos, tarjetas, etc, sin problemas).
  • Doble ventilador, el externo de siempre y uno más interno para extraer con mayor eficacia el aire caliente del interior de la caja.
  • Silenciosa.
  • Capacidad para regular la velocidad del ventilador y por tanto la extracción de aire.

Finalmente opté por una Enermax con unos resultados excelentes. La única pega es la velocidad se regula de forma manual y no automática en función del calor que haga dentro de la caja. La solución; la dejo a medio gas durante todo el año y cuando vienen los calores la pongo a tope.

Debido a la información que anduve recopilando para la fuente de alimentación me fijé también en los ventiladores para caja y los cables redondos IDE y para disquetera.

A las pocas semanas ya los tenía montados y junto con un buen amarre de los cables ahora el aire fluía sin impedimentos por la caja. Entrando aire de fuera por la parte frontal de la caja, se calentaba por el uso los componentes y era extraído por la parte trasera por dos ventiladores, uno de caja y el otro el de la fuente de alimentación.


Quedaba un "detalle", quizás el más importante de todos. El ventilador de la CPU. Era el que venía montado y no estaba a la altura del resto de accesorios, así que la cambié por una con disipadores de cobre y un ventilador con el doble de revoluciones por minuto y todo ello emitiendo menos ruido que el ventilador original. Todo un logro.

Más adelante con la adquisición de un par de discos duros nuevos, les añadi otro par de ventiladores para discos duros. Total ventiladores: 8 y todo ello más silencioso que con el equipo original.


Aún así había un pequeño problema, ya no era el ruido si no las vibraciones de la caja. Por tanto lo que hize fue acolcharlo por dentro con una espuma similar a la que se usa para el embalaje y transporte de materiales delicados como servidores de gama alta o instrumentos musicales. Todo ello por supuesto sin entorpecer el cableado y el espacio reservado para el flujo de aire.

El resultado, un PC prácticamente insonorizado, perfectamente ventilado a la par que potente y que puede estar tranquilamente encendido varios meses y quién sabe si años. Solo lo apago cuando voy a estar una temporada fuera de casa, por ejemplo en vacaciones.

Próximamente, aumentando las características de Mi PC.

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