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viernes, 27 de julio de 2007

Los dinosaurios de la pantalla verde

Lo que son las cosas...

Hubo un tiempo, no hace mucho, en el que convivían multitud de plataformas en la informática doméstica (algo parecido a lo que sucede hoy en día con las consolas).

Primero fueron los ordenadores de 8 bits. Que aunque nadie que yo sepa les llamaba así hasta que aparecieron los de 16 bits.

De 8 bits, los Spectrum y Amstrad eran los más populares, les seguían los MSX y los Commodore (no necesariamente en ese orden).

Eso en casa de los afortunados. No era raro juntarse unos cuantos en casa de un amigo a picarnos a algún juego. Eso de un ordenador en cada casa quedaba muy lejos.

Eran mediados de los años 80. Regreso al Futuro en el cine y el bollycao comenzaba a sustituir al bocata de chorizo en las meriendas ;)

En este contexto nos encontramos que los PC eran como el aire acondicionado, solo se veía en los bancos.

Tenían monitor en lugar de televisor y disqueteras en lugar de cintas. Eso sí el monitor, era bastante más pequeño que una tele y ¡¡¡encima verde!!! Ni tan siquiera tenían gráficos. El sonido, inexistente. Vamos una plataforma para videojuegos cojonuda ;)

Mientras tanto los 8 bits, (lo de los bancos eran de 16) poblaban los hogares de los afortunados y se solía utilizar en la tele del salón y alguno como yo, tenía un pedazo de televisor en mi habitación. Eso sí, en blanco y negro después de haber sido desterrado del salón por un flamante ITT a color (el mando a distancia era de ciencia-ficción y el video ya ni te cuento).

Estos ordenadores, no solo tenían sonido, también música (rudimentaria eso sí). Vamos una flipada comparado con cualquier PC.

Lo de tener los juegos en cinta, tenía tres desventajas como mínimo. Daban errores de lectura frecuentemente, eran de acceso secuencial (para llegar a un programa concreto tenias que pasar antes por toda la cinta que hubiera en medio) y sobre todo muy lentas.

Sin embargo, no eran caras (tampoco es que las regalaran pero bueno), de fácil acceso (en cualquier supermercado, bazar, etc), y sobretodo se podían copiar sin necesidad de tener el ordenador. Con un radiocasete de doble pletina era suficiente. Y en una cinta de 60 minutos podían caber fácilmente 15 juegos.

A finales de los 80 tuvo lugar la guerra entre los 8 y 16 bits. Una guerra en la que se sabía de antemano quién iba a perder, pero no cuánto tiempo a durar la batalla.

Lo que no estaba previsto ni por asomo es quién sería el vencedor.

Imaginaros por un lado toda la prole de software de 8 bits con miles de títulos publicados, ordenadores que arrasaron por completo en las casas, Spectrum , Amstrad, MSX, Commodore..., periféricos de todo tipo, etc.

Por otro lado dos gigantes en que los juegos no tenían nada que envidiar a las máquinas recreativas y además toda la versatilidad de un ordenador potente. Me refiero al Commodore Amiga 500 y al Atari 520. Ambos eran además usados por profesionales de la música, también para la edición de video, y retoque fotográfico. Disponían por primera vez de chips exclusivamente dedicados a reproducir música. Su fabricante Yamaha.

Cuando se ponía un juego en un Amiga con la señal de audio amplificada por la cadena de sonido y en la tele grande o el monitor, eran palabras mayores...

Mientras tanto, sin mucho movimiento y con más pena que gloria simplemente corrían en el PC, ese de pantalla verde, que ya había pasado a tener 4 o 16 colores. Sin sonido de calidad, muy caro y salvo honrosas excepciones (el Flight Simulator de M$ por ejemplo) los juegos todos eran una patata.

¿Quién ganó la batalla?

¿ Los 8 bits con su inmensa cantidad de software, distintas plataformas y periféricos de todo tipo ? No.

¿ Los Amiga y Atari, con unos gráficos de infarto, un sonido apabullante y más o menos asequibles para las características de que disponían? Tampoco.

¡Ganaron los dinosaurios de la pantalla verde!

Los 8 bits se extinguieron, los Amiga y Atari aguantaron un pelín más y el PC se hizo con el poder.

Quizás alguien recuerde cuando a los usuarios de PC, se les llamaba “peceros” casi en tono despectivo.

¿Por qué ganaron? Próximamente, en otra entrada...

miércoles, 18 de julio de 2007

Review: Jetpac

Año 1983, mientras “Juegos de guerra” y “El retorno del Jedi” se proyectaban en las salas de cines repletas de chavalería deseosa de acción y aventuras en los TV conectados al Spectrum nos encontramos con una joya de la programación lúdica. El increíble, el fabuloso, el inimitable (bueno no tanto) Jet-Pac.

Estaba diseñado para el Spectrum de 16K (por supuesto funcionaba igual en el de 48K) y fué de los poquitos que se vendió en cartucho ROM para el Interface 2.

El primer juego de la casa “Ultimate play the game”.

Y dejándonos ya de datos, vamos al turrón.

Mi juego favorito de Spectrum, los hay mejores claro que sí. Pero este tiene una adicción, facilidad de juego y una dinámica que le hace merecedor de tal galardón, el #1.

Descripción:
Manejas a Jetman, un personaje muy simpático que está en la Luna (literalmente) y tiene que ensamblar una nave y llenarla de fuel para poder escapar.

¿Escapar de qué? Pues de un montón de objetos raros, meteoritos y demás “cosas” que no dejan al pobre hombre tranquilo. De hecho como te pares un momento estás perdido. Te lo dice un experto.

El movimiento de Jetman es el aspecto más destacado del juego, seguido del diseño del personaje. Todo una proeza.

Jetman, está provisto de un propulsor en la espalda (el Jetpac), que es el que le permite volar, y una potente arma laser capaz de pulverizar cualquier cosa que se le ponga por delante. Es un disparo alucinante, nada que ver con el “piu, piu” de algunos marcianitos de la época.

Es precisamente la simulación del propulsor el que hace que este juego alcance la categoría de excepcional. Puedes subir (volar), bajar (dejarte caer) y moverte a ambos lados tanto volando como caminando. El caso es que no tiene una tecla para bajar, si no que con una tecla activamos la propulsión del jet-pac y si dejamos de hacerlo baja por la acción de la gravedad. Parece una chorrada, pero no lo es tanto, ya se ha tenido en cuenta algo de física para el movimiento. Por ejemplo si estás cayendo de una altura considerable más le cuesta volver a subir.

Por eso al principio cuesta hacerse un poco con el movimiento, eso sí, una vez que lo consigues la satisfacción es doble sobre todo cuando ves que partida tras partida vas superando tu record.

Los enemigos, desde meteoritos con una trayectoria fija hasta otros que van a por ti en plan kamikaze pasando por otros que tienen unos movimientos más o menos aleatorios (al menos a simple vista). Hay unos ocho enemigos distintos, tres de ellos realmente jodidos.

El escenario es siempre el mismo, no varía de una pantalla a otra. El suelo y tres plataformas colocadas a distinta altura.

Otros objetos con distintas formas van cayendo de la parte superior de la pantalla de vez en cuando y se pueden recoger para aumentar nuestra puntuación. Eso sí, nunca habrá más de uno en pantalla, con lo cuál cuanto antes lo cojas antes saldrá otro y así sucesivamente logrando aumentar notablemente la puntuación.

Y no tiene más. Bueno si, un sonido limpio que cumple con creces su función (no hay que olvidar que está diseñado para un Spectrum 16K). Muy gracioso cuando sube y baja la nave al pasar de pantalla.

Son de esos juegos simples a más no poder, hechos prácticamente a la perfección, que enganchan desde la primera partida y te puedes quedar horas pegado incluso a día de hoy. Eso solo sucede con unos pocos.

Por último, si finalmente os da por echaros unas partidas, hacedlo desde un emulador o desde el mismo Spectrum, evitad a toda costa las versiones web. Las que he visto son una verdadera patata y no hacen honor a la realidad.

Próximamente: como jugar en tu Spectrum sin que nunca te dé error de carga y sin gastarte un euro... :)


miércoles, 11 de julio de 2007

Ya no se fabrican televisores CRT

Bueno, pues así están las cosas y es que el avance tecnológico y el progreso son imparables y necesarios.

Ayer leí en El País (edición impresa), que la última fábrica de Europa de televisores CRT lleva teniendo pérdidas desde hace dos años y ha anunciado su cierre.

Esta fábrica barcelonesa, que llevaba ya en el mercado 40 años, por las circunstancias que sea (el mundo empresarial es complicado) no ha podido o no ha sabido adaptarse al cambio que ha experimentado el mercado hacia los monitores y televisores LCD y de plasma.

La calidad de imagen de un CRT es mucho mejor que la de cualquier LCD o plasma. El brillo, contraste, refresco, ángulo de visión, etc apenas son comparables.

Eso sí, pesan un huevo y ocupan otro. Y a pulgadas grandes, los costes se disparan. Cuando vamos a un centro comercial y vemos unas pantallazas de plasma de 1m de diagonal por unos 8000€ (o los que sean) podemos pensar que son caros, para ricos o si eres de los que tiene dinerín piensas en colocarlo en el techo.

Lo que está claro, es que ese mismo metro de diagonal en un CRT tendría que tener un tubo de casi la misma longitud. Un cubo de 1m2 y que pesaría fácil ¿200Kg?, ¿300Kg? y el PVP desorbitado, como la entrada de un piso. Y a la hora de ponerlo en el techo del dormitorio te lo piensas ;)

¿Y que tiene que ver esto con la retro-informática? ¡Joder que la teles dónde enchufábamos el Spectrum ya no se fabrican. :(!

También nos podemos hacer una pregunta, ¿Es el mercado un indicativo del progreso o avance tecnológico? Si los CRT tienen a día de hoy una calidad de imagen superior, ¿Por qué no han encontrado un rincón en el mercado, en el que la calidad de imagen si sea crítica? Con el sonido si ha sucedido, se siguen fabricando amplificadores de válvulas, eso sí, casi bajo demanda.

Por cierto, la empresa: Tecnimagen

No tardaremos mucho en ver en ebay “Retrotelevisor: Televisor CRT ¡¡¡¡de tubo!!!” ¡Puja Ya!

martes, 10 de julio de 2007

¡Por las membranas del QL!

"Habitación de los ordenas" 3:05 am, 16ºC en el exterior, en el interior un poco más, ¡coño que frio! voy a cerrar la ventana. Seguro que la culpa es del cambio climático, en fin al lío.

Acabo de pasar mi primera hora con un Sinclair QL... creo que el slogan aquel de "La máquina alucinante" , que creo que fue empleado para el Spectrum +2, se inspiró en el QL.

Hace ya algunos años (no sabría concretar cuántos) y apenas sin darme cuenta empecé a acumular ordenadores y cacharros varios y no por nada especial. Simplemente no me gusta tirar las cosas que funcionan a la basura. Aún tengo libros de texto del colegio, apuntes del instituto, etc... Eso sí, todo muy ordenadito.

Mi primer ordenador fue un Spectrum, concretamente un Inves Spectrum +. Que el puñetero no era 100% compatible con el Sinclair Spectrum + aunque eso da para otra entrada en la bitácora.

Le cogí bastante cariño, el primer día pasé 14 horas con él. Nada raro hoy en día ;)

A los pocos años me compraron un Spectrum +3, aunque por aquel entonces yo quería un PC compatible IBM. Pero claro ni de coña se iba a gastar mi padre la pasta gansa que por aquel entonces costaba. El +3 tampoco lo regalaban precisamente pero era como tres o cuatro veces más barato. Además meter un mastodonte como aquel. Había que hacerle sitio en casa, darle de comer... ¿por dónde iba? Ya, me compraron un +3. Lo mejor que pudo hacer, el ordenador que más me ha gustado y al que mayor provecho le he sacado en toda mi vida. Pasaron los años, la peña jugaba ya en VGA y yo seguía con mi +3 y además encantado.

Dominaba la máquina que daba gusto, era una extensión de mi cuerpo, el Z80 una prolongación de mis terminaciones nerviosas, fusión hombre-máquina..., era como Robocop (de hecho los movimientos y sonidos los clavaba jeje).

El caso es que nunca he tirado una máquina, ni un libro. Según un estudio de mercado publicado el pasado año en El País, los europeos cambiamos de ordenador cada 18 meses de media aproximadamente, los españoles aguantamos un poco más, casi cada 2 años. Mi último PC es del 2001 (como la película) y lo que le queda.

Luego, ya mayorcito se me jodió el +3 y me compré un Spectrum con teclado profesional de segunda mano por 2.000 pelas (que por cierto es el Spectrum que uso en la actualidad). Aquí está, en su interior alberga la fuente de alimentación, el Interface I y el Spectrum claro ;)

Un ordenador Atari que me regalo una amiga, una consola Nintendo de otra amiga, así surgió un poco el rollito de coleccionar ordenadores, más o menos hace unos seis o siete años.

Aunque según he leído, tampoco se me puede clasificar como coleccionista, más bien como usuario, en fin eso da lo mismo, para los colegas, familia etcétera soy raro y ya está ;)

Más recientemente navegando por Internet buscando un frontend del MAME (multiple arcade machine emulator) acabé en una web que trataba sobre remakes (juegos de ordenador antiguos programados para máquinas actuales). Aluciné con todo el tinglado que había montado alrededor de este movimiento pero más aún con que en hoy en día se hagan juegos para Spectrum.


Me sonaba que había grupos de scene que hacían demos, juegos, algunos ports la mayor parte de ellos rusos y de europa del este.

La MadriSX de este año ya fue el detonador que necesitaba para ponerme manos a la obra. El ver que no era el único zumbado, o mejor dicho que no estaba tan zumbado como yo creía me dio ánimos para darle caña al Spectrum.

(stand de speccy.org en el MadriSX)

Está claro que ha habido un antes y un después. Salimos decididos (otro colega “atomo”), y yo en que para la próxima tendríamos que tener nuestro propio juego terminado.

Y así está el tema, retomando el ensamblador del Z80, desempolvando máquinas, jugando... vamos que salí flipao :)

Bueno, esto ha pretendido ser una breve presentación personal y un poco para que veaís por dónde van los tiros...


Me voy a la piltra que son las tantas y 14ºC , el cambio climático fijo...